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Crisis postelectoral en Honduras: denuncias, fallas técnicas y una diferencia mínima en el escrutinio
Honduras enfrenta una nueva crisis electoral tras los comicios presidenciales del 30 de noviembre, una jornada que inició con normalidad pero que posteriormente quedó envuelta en denuncias de fallas técnicas, irregularidades en el procesamiento de votos y acusaciones cruzadas entre los principales contendores. Con más del 99 % del escrutinio avanzado, la diferencia entre los candidatos es mínima, mientras aumentan las tensiones políticas y las advertencias internacionales.
Un proceso que comenzó en calma
La votación del 30 de noviembre se desarrolló de manera pacífica en todo el país. Sin embargo, horas después del cierre de mesas, el sistema de transmisión de resultados comenzó a registrar fallos técnicos y retrasos, según confirmó el Consejo Nacional Electoral (CNE).
La autoridad electoral señaló problemas en la autenticación de usuarios y vulneraciones en las contraseñas del sistema, lo que provocó la suspensión temporal del procesamiento.
Resultados preliminares con margen estrecho
A medida que avanzó el conteo, el panorama se estrechó notablemente:
- Con 99.4 % de mesas escrutadas,
- Nasry Asfura (Partido Nacional) obtiene 40.52 %,
- Salvador Nasralla (Alianza de oposición) suma 39.20 %.
La diferencia entre ambos candidatos es de apenas 1.32 puntos porcentuales.
Además, cerca del 14.5 % de las actas fueron catalogadas como inconsistentes y enviadas a revisión especial, lo que podría modificar el resultado final.
Xiomara Castro denuncia un “golpe electoral”
La presidenta hondureña, Xiomara Castro, denunció públicamente que se está gestando un fraude para desconocer la voluntad popular.
“Voy a denunciar este golpe electoral ante la ONU, la Unión Europea y la OEA. Honduras no merece un retroceso democrático”, declaró Castro el 9 de diciembre.
La mandataria cuestionó las fallas tecnológicas y aseguró que existe “manipulación deliberada” de actas claves.
La respuesta de la oposición
El candidato Nasry Asfura, respaldado por el expresidente estadounidense Donald Trump, defendió la transparencia del proceso y llamó a mantener la calma.
“La voluntad del pueblo debe respetarse. Confiamos en las instituciones y en el voto de los hondureños”, afirmó Asfura.
Su equipo insistió en que el conteo refleja una ventaja real y pidió no intervenir políticamente en el proceso.
Salvador Nasralla, segundo en el conteo preliminar, ha sido más crítico:
“No podemos aceptar resultados manchados por fallas técnicas y actas adulteradas. Exigimos una revisión total”, expresó el líder opositor.
Alertas internacionales
Organismos como la OEA y la Unión Europea han expresado preocupación por las irregularidades, pidiendo transparencia absoluta en la revisión de actas.
Una misión diplomática europea señaló que “la diferencia estrecha hace indispensable un proceso de verificación absolutamente confiable”.
Una situación abierta
Con una diferencia mínima, un alto porcentaje de actas bajo revisión y denuncias al más alto nivel político, Honduras se adentra en una fase crítica que podría definir su estabilidad democrática.
El país espera ahora la resolución del CNE mientras aumenta la presión nacional e internacional por un conteo claro, verificable y aceptado por todas las partes.